domingo, 27 de julio de 2014

Sipnosis


Aunque no lo crean, soy feliz tal y como soy. A pesar de tener problemas los afronto y salgo adelante, tal y como lo hizo mi madre. Seguramente se pregunten a que me refiero con eso, bueno, como recien nos conocemos comencemos de a poco...
Me llamo Kimberly Morgan, tengo 16 años, vivo en Atlanta, Georgia, junto a mi madre. Ella se llama Susan Williams, tiene 48 años, la mejor madre del mundo, creo yo. Soy hija única, aunque antes no lo era, tenía un hermano, se llamaba Dick, tenía dos años más que yo, eramos pequeños cuando sucedió. Estabamos en nuestra casa de veraneo en Union City yo tenía tres años, todavía nuestros padres estaban juntos, teníamos una gran pileta en el patio trasero, era un día de mucho calor y nuestros padres nos llevaron con los flotadores en nuestros brazos. Recuerdo que estaba cansada, pero Dick no, todavía tenía mucha energía por agotar, asique mi padre me llevó a la cocina para darme un sanguche de jamón y queso mientras mi madre iba a la panadería para comprar la comida de la noche a tan solo unas cuadras. Estaba dandome de comer cuando se escuchó un gran estruendo, sonó a vidrios rotos. Mi padre me dejó rapidamente en el suelo, abrió la puerta de vidrio que daba al patio trasero y comenzó a gritar "Dick! Dick!" comencé a caminar hasta la puerta cuando vi a mi padre aventarse a la piscina, luego vi alrededor de la piscina, Dick había roto la mesa de vidrio en donde estaban los cafes y las facturas. Vi salir a papá con Dick en los brazos, con su mano libre me levantó. Fuimos hasta el auto, me dejó en la parte trasera y comenzó a manejar hasta el hospital. Al llegar se lo entregó a unos enfermeros. Lo último que me acuerdo fue el llanto de mis padres dos horas después, cuando un doctor apareció y les dio la horrorosa y dolorosa noticia. Luego vinieron muchas peleas entre mis padres, durante mucho tiempo no pude observar siquiera una leve sonrisa de parte de mi padre. Y no volví a verlo, no se que habrá sido de él, solo sé que se alejó y que nunca volvió por mí. Recuerdo que mi madre me decía que se había ido de viaje por un tiempo por su trabajo, era algo normal en ese momento, pero cuando fui creciendo, descubrí la verdad, se fué y nunca se preocupó por llamarme, nunca más escuché sus voz, solo tengo una foto de mi padre dentro de un cajón, que nunca habro por miedo a pensar demasiado en él. Lo único que se de él, es su nombre, Jeremy Morgan. A pesar de todo, tengo a mi madre, la amo, ella es todo para mí, siempre le tuve mucho respeto y cariño, ella fue fuerte, supo seguir adelante, y como ella siempre dice: "Ama y valora y lo que tienes, porque no sabes cuando puedes perderlo" es una gran mujer, siempre ha sido mi ejemplo a seguir.
Cuando me siento desequilibrada bailo, siempre me alivia, es una manera de escaparme de todo por un rato. Igualmente soy feliz, no me quejo, creo mucho en el karma, creo que todo se pone en su lugar en un determinado tiempo, solo hay que saber esperar.
No soy lo que se pueda llamar una chica muy sociable que digamos, sin embargo tengo varios amigos con los que somos muy unidos.




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